El servicio de justicia en la Era Informática.

Autor: Pelayo Ariel Labrada
Ex juez en lo civil y comercial de Pergamino (Pcia. Bs. As.)

EL AUTOR:

Pionero en informática jurídica de gestión. El juzgado que estuvo a su cargo en Pergamino, fue uno de los primeros en difundir todos sus proveídos en internet (1999). Participó como juez virtual en el primer expediente electrónico realizado en nuestro país (experimento, Pergamino 2000), y fue premiado por la Organización Mundial de Derecho e Informática (Venezuela, año 2002).

SÍNTESIS:

Estamos viviendo la más profunda transformación de toda la historia del servicio de justicia. El trabajo artesanal adquiere formas industriales, las notificaciones pueden hacerse mediante correo electrónico, algunas audiencias se están realizando mediante videoconferencia y no está lejos el momento de reemplazar el expediente papel por el electrónico.

Índice del documento:

I.- “VAMOS DEJANDO ATRÁS LA FORMA ARTESANA DE TRABAJO EN LAS OFICINAS JUDICIALES Y HEMOS ENTRADO A UNA PRODUCCIÓN DE TIPO INDUSTRIAL ".

II.- LA MESA DE ENTRADA VIRTUAL ESTÁ REEMPLAZANDO AL VIEJO MOSTRADOR.

III.- LAS NOTIFICACIONES SE PUEDEN HACER EN EL MISMO DÍA QUE SE FIRMA EL PROVEÍDO.

IV.- LOS PLAZOS PARA CIERTOS ACTOS PODRÁN SER MÁS AMPLIOS,SIN AUMENTAR EL TIEMPO TOTAL DEL PROCESO.

V.- EL ÁMBITO DONDE SE CELEBRAN LAS AUDIENCIAS NO ESTARÁ LIMITADO POR LAS PAREDES DE LA SALA: TENDRÁ LA DIMENSIÓN DEL PLANETA TIERRA.

VI.- EL SOPORTE ELECTRÓNICO REEMPLAZARÁ AL SOPORTE PAPEL.

VII.- CONTROL Y ESTADÍSTICAS AL INSTANTE.

VIII.- DECRECERÁ LA NECESIDAD DE AMPLIACIONES EDILICIAS.

 

EL SERVICIO DE JUSTICIA EN LA ERA INFORMÁTICA
¿Hacia dónde vamos?

En el año 1997, la jueza María Isabel Lapolla, semanas después de haberse acogido a los beneficios de la jubilación, luego de trabajar más de treinta años en el Poder Judicial, me dijo: “estamos asistiendo a la más importante transformación de toda la historia del servicio de justicia”

Debo confesar que, en el primer momento, me pareció una exageración. Pero luego me detuve a pensar que –durante milenios- los operadores del derecho hemos considerado que nuestra única herramienta era la palabra, oral o escrita, pero sólo ella. Desde Hammurabí hasta Ulpiano y desde Ulpiano a Calamandrei, todo ha sido palabras... y palabras.

La introducción de la informática en el ámbito forense, nos ha hecho descubrir que esa y otras tecnologías pueden ser maravillosos elementos para auxiliar y mejorar nuestra labor. Trataré de hacer un inventario (inevitablemente incompleto), de las transformaciones que se están produciendo, y las que veremos en el futuro cercano:

I.- “VAMOS DEJANDO ATRÁS LA FORMA ARTESANA DE TRABAJO EN LAS OFICINAS JUDICIALES Y HEMOS ENTRADO A UNA PRODUCCIÓN DE TIPO INDUSTRIAL ".

Hablar de producción de tipo industrial parecería inapropiada para nuestro trabajo, ya que no hay dos expedientes iguales, ni tampoco justiciables idénticos. Cada uno tiene su individualidad, que debemos respetar.

Pero hay proveídos que se repiten diariamente y conforman la mayor parte del trabajo tribunalicio, como también hay listados y estadísticas que pueden surgir automáticamente de las computadoras, reemplazando a la tediosa tarea personal.

Además, el autor de esta frase, juez Toribio Enrique Sosa, no se ha referido a la fábrica de la época de Henry Ford I, de donde salieron los Ford T en millones de unidades iguales, sino a la actual donde la adaptación al cliente en masa está reemplazando a la producción en masa.

Hay que tener en cuenta que la producción industrial informatizada (o robotizada) utiliza modelos (archivos) que se pueden modificar o cambiar rápidamente para obtener como resultado (edición) una o varias unidades distintas a las estandarizadas. Y eso es lo que estamos haciendo todos los días en los juzgados que trabajan con red interna.

Por si aún quedare alguna duda, es oportuno recordar que en el año 1995, decía Bill Gates: ".Levi Strauss y Co. está experimentando ya con pantalones vaqueros para mujeres hechos según la necesidad del cliente... de acuerdo a sus especificaciones exactas, en cualquiera de las 8.448 combinaciones diferentes de cadera, cintura, medidas y estilos..." ("Camino al futuro", pág. 164, Ed. 1995)

II.- LA MESA DE ENTRADA VIRTUAL ESTÁ REEMPLAZANDO AL VIEJO MOSTRADOR.

La informatización nos lleva inevitablemente a establecer redes internas en cada juzgado, y un utilísimo complemento es colocar una terminal a disposición de los abogados, que en algunos lugares se las denomina “de autogestión”, en otras “pantalla de consulta” o “quiosco”.

Cuando se logra una LAN departamental, aparece la denominada “mesa de entradas virtual”. Se trata de un conjunto de cinco o diez monitores donde los interesados pueden consultar los proveídos, sentencias e historia de cada expediente, de cualquiera de los juzgados.

La misma información, se está difundiendo por internet, con posibilidad de copiarla e imprimir desde el estudio jurídico. Estas novedades, que ya se utilizan en la mayoría de los juzgados argentinos, están reduciendo en más de un 70% la concurrencia a la mesa de entrada de esos organismos.

Si a ello le agregamos la posibilidad de presentar escritos por vía de correo electrónico, veremos prácticamente desaparecida la mesa que tanto nos angustia en la actualidad.

III.- LAS NOTIFICACIONES SE PUEDEN HACER EN EL MISMO DÍA QUE SE FIRMA EL PROVEÍDO.

A través de un minucioso análisis, los doctores Augusto Mario Morello y Mario Kaminker han llegado a la siguiente conclusión: en un juicio que recorra todas las instancias, hasta la Corte Suprema Nacional, se consumen dos años y once días en trámites de notificación (E.D, to. 158, pág. 1074).

Al cumplirse los avances que he señado en los párrafos anteriores, podremos superar ese lamentable dispendio del tiempo procesal y utilizar el correo electrónico para esos actos procesales.

En la Argentina se calcula que hay ocho millones de usuarios de internet (Clarín, 18-12-04, pág. 40), servicio que se puede conseguir gratuitamente. Casi todos los abogados lo tienen y la mayoría de los juzgados también. En consecuencia, no hay inconveniente material para implementarlo.

Pero, además, con espíritu de futurólogo, se puede pensar como lo ha hecho una secretaria del Departamento Judicial de San Isidro, la Dra. Marta Capalbo:

“Si todos los proveídos salen diariamente por internet, cabe entender que han tomado estado público, por lo que resulta innecesario otro tipo de notificación”.

Y aunque esto nos asuste, en realidad no sería más que la aplicación de la denominada “doctrina venezolana” mediante la cual las partes están a derecho con la primera notificación que reciben, y luego es carga de cada una de ellas enterarse de las resoluciones posteriores. Esa norma rige en aquel país desde 1873... ¡ciento treinta años!.

No cabe duda que está llegando el momento en el que ya no habrá una “notificación ficta”, sino solo “ignorancia ficta” (Toribio Sosa).

IV.- LOS PLAZOS PARA CIERTOS ACTOS PODRÁN SER MÁS AMPLIOS, SIN AUMENTAR EL TIEMPO TOTAL DEL PROCESO.

Al quedar notificados los proveídos en el mismo día que son dictados, podrán concederse traslados por siete u ocho días, en vez de cinco, sin que resulte perjudicada la duración total del juicio.

Ya existe una tendencia en ese sentido: en el proyecto de reformas al código procesal para la provincia de Buenos Aires redactado por Morello, Arazi y Kaminker, se ha establecido un plazo de diez días para la apelación (en vez de los cinco tradicionales). Pero el escrito debe presentarse con su fundamentación. En consecuencia, se concede más tiempo y se ahorra tiempo.

V.- EL ÁMBITO DONDE SE CELEBRAN LAS AUDIENCIAS NO ESTARÁ LIMITADO POR LAS PAREDES DE LA SALA: TENDRÁ LA DIMENSIÓN DEL PLANETA TIERRA.

La videoconferencia, utilizada en la Argentina por primera vez en el caso de “Los Doce Apóstoles” (Sierra Chica, Provincia de Buenos Aires, año 2000), nos permite interrogar a procesados en tiempo real, sin moverlos de la cárcel; o a testigos que vivan en cualquier parte del mundo, sin que sea necesario su traslado.

Se acabarán los exhortos para producir prueba fuera de nuestra jurisdicción. Todo se hará en la audiencia sin importar la distancia. El juez, con la tecnología existente en el mercado, puede ver la cara del declarante que esté a miles de kilómetros, preguntarle todo lo que fuere necesario, oír sus respuestas y percibir sus gestos. También grabarlos.

Esta técnica de utilizó por primera vez en Italia, ya que para trasladar un “capo mafioso” desde la cárcel hasta el juzgado, necesitaban movilizar cien carabineros.

Canadá es un país que tiene cantidad de población similar a la Argentina, pero un territorio tres veces más grande. Hay pequeñas poblaciones muy alejadas, sin magnitud como para tener un juzgado, pero eran atendidos por jueces con sede en ciudades más importantes, que se trasladaban en avión cuando había que solucionar algún caso. Ahora, han suprimido esos viajes, ya que los tramitan por videoconferencia.

VI.- EL SOPORTE ELECTRÓNICO REEMPLAZARÁ AL SOPORTE PAPEL.

El paso de la edad media a la edad moderna estuvo signada por la introducción del papel y la imprenta en Europa. Ello produjo un avance, un efecto multiplicador, que nadie había imaginado hasta entonces.

Ahora, esto que algunos denominan la posmodernidad, se caracteriza por la eliminación del papel, reemplazado por el soporte electrónico. En el ámbito judicial, desde 1997, en Toronto (Canadá) se están tramitando los juicios en “expedientes electrónicos”, y no cabe duda que hacia ese objetivo apuntan los proyectos que se desarrollan en los distintos países.

El abogado redacta la demanda en la computadora de su bufete y la remite al juzgado por vía telemática. Llegado allí el “paquete electrónico” se hacen, en forma automática, controles de virus y del cumplimiento de las formalidades legales como así también el cobro de la tasa de justicia y demás gabelas, directamente de la cuenta corriente bancaria (o tarjeta de crédito) del abogado, por vía electrónica. Todo el resto del proceso segue de igual manera y sólo concurren las personas al juzgado, el día de la audiencia.


VII.- CONTROL Y ESTADÍSTICAS AL INSTANTE.

Por lo general, los planes de informatización tienen el propósito de hacer una red dentro de cada juzgado, cuyos servidores estarían enlazados por una red departamental, pero también apuntan a una “intranet” que abarque todos los organismos judiciales.

En esos casos, los superiores tribunales verán facilitada su función de contralor, ya que en cualquier momento, podrán meritar el trabajo de cada organismo, la cantidad de expedientes ingresados, de proveídos y sentencias realizadas. Con la misma rapidez, estarán en condiciones de confrontar resultados a través de las estadísticas que no demorarán meses o años en salir a luz, como ahora, sino que surgirán en pocos minutos y tantas veces como se desee, sin costos.

Las provincias de Chubut y Neuquén, ya están trabajando de esa manera

VIII.- DECRECERÁ LA NECESIDAD DE AMPLIACIONES EDILICIAS.

La multiplicación desmedida de los expedientes en la última década, ha generado necesidades edilicias que, por más que se hayan ampliado, nunca satisfacen las necesidades.

Depósitos con estanterías hasta el techo, sótanos y hasta galpones utilizados para el archivo de causas, que se conservan sólo durante diez años, siempre quedan desbordados por la cantidad nueva que se genera.

La digitalización se ha convertido en la única solución. La primera experiencia argentina la está haciendo la Contaduría General de la Nación desde el año 1996, organismo que tenía acumulados cien millones de documentos en galpones del puerto de Buenos Aires. La aplicación del nuevo sistema ahorra un 99,98% de espacio, lo que significa que en un armario de tamaño reducido se puede almacenar la información de cien mil expedientes judiciales, y no tendremos necesidad de destruir ninguno, ya que –a medida que pase el tiempo- nuevas tecnologías nos brindarán la oportunidad de guardarlos en artefactos de menor tamaño.

Queridos colegas: No nos hemos propuesto hacer una revolución en el servicio de justicia, pero estamos involucrados en ella y sin poder optar entre ser espectadores o protagonistas, porque ineludiblemente somos ambas cosas a la vez.

Pelayo Ariel Labrada

ariellabrada@arnet.com.ar

Junio de 2005

 

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