XIX Encuentro de Integrantes del Poder
Judicial "Por Una Justicia Más Eficiente"

Durante los días 6 y 7 de octubre de 2006, en el Centro de Convenciones de la ciudad de San Juan se realizó el XX ENCUENTRO DE INTEGRANTES DEL PODER JUDICIAL POR UNA JUSTICIA MÁS EFICIENTE, con la concurrencia de 530 personas provenientes de Córdoba, Rosario, Bariloche, Lincoln, Tres Lomas, La Rioja, Mendoza, San Luis, San Juan, etc.   Asistieron los ministros de los superiores tribunales de estas cuatro últimas provincias.

La organización fue perfecta y reinó un entusiasmo contagioso. El presidente del Superior Tribunal de Mendoza, Dr. Nanclares, propuso hacer en el 2008 otro encuentro en San Rafael, hermosa ciudad turística e industrial de esa provincia.

Las exposiciones de Cecilia Federico (primera en inplementar las normas ISO) y Graciela Marino (Premio Nacional a la Calidad 2006) fueron impactantes. Las dos juezas de la provincia de Mendoza que están haciendo "justicia a domicilio", asombraron.

Juan Lagomarsino, de Bariloche, explicó la facilidad con que están haciendo el expediente digital, y puso una nota de sano humor, tal como lo había hecho anteriormente María Laura Sabatier, al ofrecer la posibilidad de eliminar la costura de los expedientes y facilitar su búsqueda.

Vale la pena leer la crónica aparecida en "Fojas Cero", Nº 165, noviembre de 2006, en la página de "Juancho No", personaje que se caracteriza por poner una pizca de humor en temas muy serios:

DIALOGUITOS EN EL FORO

En San Juan pasaron cosas lindas

Llegué a Ulpiano en busca de un cafecito reconfortante después de una mañana movidita. Allí me encontré con las chicas, como siempre, en tertulia.
-¿Qué tal chicas?- dije mientras me ubicaba en la mesa.
-¿Vos en qué andás que se te ve tan tostadito?- preguntó Patricia con picardía.
-Estuve el fin de semana pasado en San Juan, y tomé un poquito de sol- relaté escuetamente.
-¿Qué fuiste a hacer a San Juan?- preguntó Juanita curiosa.
-Mirá, asistí al "XIX Encuentro de integrantes del Poder Judicial que trabajan para una justicia más eficiente"- respondí casi sin respirar.
-¿Y cómo la pasaste?- preguntó Patricia.
-De esos encuentros siempre vuelvo con la sensación de haber respirado una bocanada de oxígeno puro, renovador. No es la primera vez que voy, y afortunadamente desde las primeras que se realizaron en La Plata, donde nos juntábamos una docena de personas, la de Mar del Plata y la de San Nicolás donde la cantidad de participantes había crecido considerablemente, a esta de San Juan, en la que participaron más de quinientas personas de toda la región de Cuyo, es alentador pensar que hay una corriente nueva- relaté.
-¿Y cómo es que vas?- preguntó Patricia.
-El "alma mater" de estos encuentros es el Dr. Pelayo Ariel Labrada, en su momento Juez civil de Pergamino, hoy ya jubilado, que ha ido sumando a lo largo y a lo ancho del país verdaderos tesoros ignotos, y cada uno suma su aporte para mejorar la prestación de justicia. Como el está programando un retiro ordenado de estas organizaciones, me invitó a que concurriera, y prestamente acepté- respondí.
-¿Duró todo el fin de semana?- inquirió Juanita.
-El encuentro comenzó el viernes a las cinco de la tarde, y se desarrolló el sábado desde las 9 de la mañana hasta las 8 de la noche, porque una de las características de estos encuentros es que se realizan fuera del horario de trabajo de los juzgados- dije.
-Eso significa que el que va es porque realmente le interesa y no para pegarse el faltazo- dijo Patricia muy perpicaz.
-Si, además te puedo asegurar que se cumplen los tiempos a rajatabla, si algún expositor se extiende aparece Labrada con el "látigo" y lo pone en caja- acoté.
-¿Y de qué temas hablan?- preguntó Juanita.
-Justamente otra de las consignas de los encuentros es que no se hacen proyectos ni teorizaciones abstractas, y lo que es muy importante, está prohibido rezongar por las carencias. Se habla de lo que se tiene y se hace y no de lo que falta- enuncié.
-¿Quienes son los que disertan?- quiso saber Patricia.
-Hay de todo, desde jueces y secretarios hasta empleados. Lo importante es que compartan una experiencia exitosa- respondí.
-¿Pero hay experiencias exitosas en la justicia?- preguntó Juanita escéptica.
-Mira, muchas más de las que te imaginás, lo que pasa que no trascienden porque las buenas noticias no venden. Estuvieron disertando dos juezas de Mendoza, una de paz y otra de familia, que te juro que nos dejaron con la boca abierta. Tras detectar que la gente no resolvía sus problemas porque las distancias no se lo permitían, armaron un "delivery" judicial y recorren la jurisdicción, yendo a resolver los problemas- conté entusiasmado.
-Pero eso debe tener un costo muy alto...- dijo Patricia.
-Aunque ustedes no lo crean ellas lo hacen con cero peso de inversión, porque van por los pueblos en recorridas programadas, atienden en las escuelas o en los centros de salud, el transporte se lo provee la municipalidad local y cargan sus propias computadoras. Atienden todo el día y le resuelven a la gente sus problemas de partidas, de filiación, de violencia familiar. Van con un equipo interdisciplinario para poder abordar la problemática desde todos los ángulos, con asistentes sociales, psicólogos. Para mi esta es una acabada muestra de que con ingenio y creatividad se pueden cambiar las cosas- dije.
-¿Y por qué eso no es noticia en los medios masivos de comunicación? se preguntó Juanita.
-Te repito, porque las buenas noticias no venden, o creen que no venden. Yo te puedo asegurar que después de haber escuchado estas experiencias llegás a la conclusión de que se puede, que la diferencia está en el querer hacer las cosas mejor. No todo se basa en recursos abundantes. Una empleada de un juzgado de instrucción de Rosario contó cómo se las tuvieron que ingeniar ante la falta de casilleros para colocar los expedientes, y en el foyer hizo demostraciones prácticas de su bricolage. Para que los expedientes fueran fácilmente ubicables armaron carpetas a las que les pegaron en el lomo la carátula, y entonces con poco gasto resolvieron la maraña inmanejable de pilas de expedientes que mostraron en una foto. La exposición de Eleonora Verón, que así se llama la empleada en cuestión se denominaba: "El placer de trabajar en nuestro juzgado"- sinteticé.
-La verdad que escuchándote uno se pone a pensar que no todo está perdido- reflexionó Juanita.
-Creo que si cada uno de los quinientos participantes del encuentro se fue con una idea nueva para poner en práctica, el efecto multiplicador puede llegar a todos los rincones de la justicia con un efecto sorprendente- dije seriamente.
-¿Y cuestan muy caros estos encuentros?- preguntó Patricia con ganas de ir a alguno.
-No cuestan nada, no se paga matrícula y cada disertante se costea su presencia. La organización de la Corte de Justicia en San Juan fue impecable. Nos albergó un Centro de Convenciones modernísimo, nos atendieron de maravillas, especialmente el Dr. Roberto Pagés Lloveras que encabezaba la comisión organizadora- respondí.